Efectivamente, los filósofos somos los primeros en las bibliotecas. O, para ser más exactos, somos los número uno, porque los primeros son el cero (000), reservado a los diccionarios y al resto de obras generales que no tratan de una materia específica. Así que podemos ir presumiendo por ahí de un lugar privilegiado en los almacenes de la sabiduría, al menos en los de papel, que todavía quedan muchos por ahí.
Y es que existe una Clasificación Decimal Universal (CDE) que asigna a la filosofía y a la psicología (ahora explico la razón) el primer lugar de la jerarquía. Se hizo así por lógica, el orden lógico-científico de comienzos del siglo XX que heredó el otro sistema de clasificación creado por Dewey, y que todavía sigue vigente en algunos lugares del mundo. Que, por cierto, en ese de Dewey también a la filosofía se le da el primer lugar, el 100.
Qué lástima que haya que aclarar tanto eso de que la filosofía es lo primero, ¿verdad?
Pero es que es el fundamento de nuestro pensamiento, la disciplina más antigua. Es la forma más elemental de la actitud crítica y el espacio de nuestra sabiduría reservado a la lógica y a la reflexión sobre el pensamiento mismo. Se hace filosofía de todo lo que nos configura como seres humanos, científico o artístico, hay filosofía de todo. Hasta puede haber puede haber filosofía del deporte, claro, como la hay de la ciencia o del lenguaje. Es el metapensar, el estar por encima del bosque para poder observarlo y comprenderlo mejor, aunque nunca podamos llegar a descifrarlo.
Seguimos ahí arriba por más razones. Desde la filosofía hacemos las preguntas más esenciales y originarias: qué es el saber, qué es la verdad, qué es el conocimiento, el bien o el mal… Y, por mucha crítica que reciba esta actitud, es la más humana de todas: la curiosidad y el deseo de saber, incluso más allá de los límites que, según qué época, hemos considerado razonables.
Y hay cosas mejores todavía en esta clasificación: la subdivisión 11 se reserva a la metafísica, la ciencia del ser, la de los primeros principios y las primeras causas, que decía Aristóteles. ¿Dónde está la psicología y por qué? Se le guardó el número 15, porque tan solo unos años antes se fundó el primer laboratorio de psicología experimental, lo que la convirtió con el tiempo en el origen de la psicología científica separada de la filosofía. Hasta 1879 la psicología era una parte de la filosofía, por eso en 1905 se ordena después de las ramas filosóficas fundamentales: metafísica, epistemología, filosofía espiritual, filosofía del pensamiento; quedando para el puesto 16 la filosofía aplicada.
¿Qué si algún día perderemos el liderazgo? No. La razón es muy simple. El hecho de plantearse el lugar de la filosofía en el pensamiento nos confirma en el trono. Sigan pensando por ahí.