Toquemos el tema de los prejuicios, esos agentes tóxicos con tan mala fama y que tan mal gestionamos. Están ahí, cómo negarlos. Pero, después está el que seamos capaces de reconocerles un papel en nuestras opiniones, valoraciones y maneras de entender la realidad. Son estructuras invisibles que condicionan nuestra manera de entender y vivir el mundo. Aunque podamos ser conscientes de su existencia, rara vez conseguimos escapar de su influencia, y todo intento de superarlos nos enfrenta a la resistencia del entorno. En filosofía, los prejuicios han sido objeto de reflexión constante. Son la...